‘Chinatown’ (1974), magia y ejemplo de cine neo noir

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La sala número 1 de Multicines Tenerife, sede habitual del Aula de Cine de la Universidad de La Laguna, acogió el 10 de octubre la segunda película del ciclo dedicado al actor Jack Nicholson. En este caso, fue la ganadora del Óscar (1974) a Mejor guion original la proyectada, efectivamente, los espectadores viajaron con ‘Chinatown’ hasta 1937, a Los Ángeles, donde el detective Gittes, especializado en divorcios, recibe la visita de la esposa de Mulwray, el jefe del Servicio de Aguas de la ciudad, que sospecha que su marido la engaña. Así comienza esta historia dirigida por Roman Polánski y conducida musicalmente por Jerry Goldsmith.

Jack Nicholson, Faye Dunaway, John Huston, Perry Lopez, Burt Young, John Hillerman y Darrel Zwerling protagonizan una de las historias más épicas del cine negro. Tanto es así, que no solo la cinta le valió a Robert Towne, el guionista, el prestigioso Óscar sino que también 4 Globos de Oro, incluyendo Mejor película, el Premio BAFTA a Mejor director, actor (Nicholson) y guion, el reconocimiento del Círculo de Críticos de Nueva York con el galardón a mejor actor a Nicholson y la nominación a mejor director por parte del Sindicato de Directores (DGA).

Envueltos durante dos y once minutos, en la que podría afirmarse, una de las mejores celuloides del cineasta polaco – francés, las luces de la sala número 1 se encendieron y dieron lugar al coloquio posterior, en el que participaron Manuel Díaz Noda, crítico de cine, Gonzalo Pavés, historiador de cine y profesor de la Universidad de La Laguna (ULL) y Fernando de Iturrate, director del Aula de Cine y también docente en la (ULL).

El primer turno lo tomó Díaz Noda que comenzó desentrañando el título: “Dice mucho de ella de forma sutil, por un lado, es la historia no contada de Chinatown, el pasado del personaje de Nicholson y a su vez es el spoiler de la película. Hay referencias a lo largo de la película pero no sabemos a qué viene ese nombre hasta el final”. Iturrate, por su parte, aportó otra visión, “yo lo veo de otra forma, en el séptimo arte los personajes no tienen por qué contarlo todo y eso está muy bien. Chinatown llevó al personaje de Nicholson a una desgracia y termina en el mismo sitio con otra, todo con un ritmo que muchos jóvenes hoy podrían catalogar de lento, sin embargo, a mí me parece el adecuado”. Gonzalo Pavés añadió una perspectiva más personal y habló de su experiencia personal en la ciudad de Los Ángeles, en la que vivió un año, “para entender el título, Chinatown, hay que entender que la ciudad Los Ángeles es una ciudad engañosa, en la televisión se representa muy bonita, casas unifamiliares, buen clima… Pero resulta engañosa porque, a pesar de que se presenta como ciudad muy humana, se mueve un submundo muy poco glamouroso. Chinatown está en el centro de la ciudad y es la película es una metáfora de esa doble urbe que existe”.

Durante la ponencia, los expertos también hablaron sobre el género cinematográfico al que pertenece la obra, el cine negro es mostrado no solo a través del tono de la trama, también a través del vestuario, los tipos de plano y los colores. Iturrate resaltó la iluminación como elemento clave de este noir. Manuel Díaz fue más allá e introdujo el concepto de cine neo noir, “se busca romper con todos los elementos del cine negro y actualizarlo”, explicó. Pavés hizo hincapié en estos subgéneros y apuntó que “siempre ha habido una discusión sobre dónde están las fronteras, cine negro, cine noir y sus variantes, como el retro noir o el future noir, creo que la gran diferencia está en el tono. Las tramas noir se caracterizan por ser una narración en primera persona, es decir, el personaje principal se va enterando de las cosas a la vez que el espectador”.

Lucas Morales, periodista y moderador del debate, antes de dar la palabra a los miembros del público hizo un apunte interesante a esta última intervención: “Esta película es un estudio de la mirada porque el espectador sigue la historia a través de Jack Nicholson”. Y es interesante porque, mediante ese estudio de la mirada, nos percatamos de lo importante que son los tipos de plano destacando, por ejemplo, que en muchas ocasiones la cámara está justo detrás de Jake Gittes haciendo que nos pongamos en su lugar o cuando este mira a través de unos prismáticos y vemos la escena moldeada a la forma de estos, tal y como lo ve el personaje.

En la recta final de la conversación, Díaz Noda retrató dos giros fundamentales de la trama, “hay dos grandes momentos en la película en las que se abofetea al espectador, el momento en el que la señora Mulwray desvela su gran secreto y descoloca por completo y, por supuesto, ese final inesperado que vuelve a remover y a conectar toda la historia”. Sus compañeros asienten y es que, sin duda, la magia de ‘Chinatown’ reside en tus tempos, es un guion magistral y en una narrativa cuidada y dura que no deja a nadie indiferente.

Tras un intenso coloquio, en el que muchos detalles y opiniones enriquecieron la visión general del filme, Morales dio por concluida la charla. Una velada memorable en la que solo se puede aludir una de las frases más famosas de Chinatown para llevarle la contraria (Never) Forget it, Jake. It’s Chinatown”.