La Arquera (Valerie Wiess, 2017)

XL

El año pasado la directora y productora Valerie Weiss se enfrentaba a un año cargado de trabajo, no solo dirigió el episodio 9 de la segunda temporada de Chicago Med “Ctrl Alt”, sino que estrenó en Estados Unidos la película The Archer, ofreciendo una excitante historia, basada en hechos reales, al cine independiente americano.

‘La Arquera’ narra la historia de Lauren Pierce (Bailey Noble), campeona juvenil de arco de su instituto, que golpea al novio de su amiga porque este la maltrata, por ello, la llevan a un reformatorio para chicas en el desierto de Utah. Cabe realzar que la trama se basa en un suceso acontecido en Pensylvania, en el año 2011, cuando dos jueces fueron condenados por recibir 2’6 millones de dólares por enviar a miles de menores a centros de detención juvenil con fines lucrativos, más de la mitad de los jóvenes encarcelados denunciaron amenazas, agresiones físicas y sexuales mientras vivían en estos centro.

La cinta cuenta con 86 minutos pero debido a su intenso ritmo y la consistencia de la historia se hace muy corta, y no por que sea una obra bien producida y agradable para ver, sino porque el principio, por ejemplo, es apabullante, las situaciones se desarrollan muy deprisa y no deja al espectador disfrutar y profundizar en la trama legal que lleva a Lauren a acabar en el reformatorio o quizá una búsqueda por parte de su madre e incluso la propia estancia de la muchacha allí; en el desenlace se pasa a la acción también rápidamente, lo que conlleva a la misma sensación.

Sin embargo, el drama está muy bien construido y muestra a unos personajes sólidos que se dejan conocer a medida que avanza la historia. Es el caso de la relación entre Lauren y Rebecca Rolinski (Jeanine Mason), una joven que lleva varios años en el reformatorio y es severamente castigada por uno de los guardias. Rebecca y Lauren son polos opuestos, la primera es una rebelde que se niega a resignarse, atrevida y audaz, mientras que la arquera es una joven introvertida, observadora y misteriosa. A través de estos personajes principales existe una química visible desde su primera escena juntas, y aunque las relaciones no son el eje central de esta película de acción, tener en pantalla a dos jóvenes que se atraen y acaban enamorándose es algo que hay que resaltar, puesto que la representación del colectivo LGTBI+ en escasas ocasiones se puede ver presentada de esta forma: siendo parte de la historia, sin condicionarla, con libertad, respeto y sin convertirlo en lo más llamativo de los personajes.

La Arquera, salvando las distancias, recuerda mucho a la miniserie española ‘El castigo’ y que también trata sobre un grupo de jóvenes conflictivos y desconfiados que son enviados por sus familias a un centro educativo que resulta ser una granja abandonada reconstruida como reformatorio ilegal para solucionar sus problemas de conducta. No obstante, la película cuenta con un reparo que defiende la historia a la perfección, la relación paterno filial entre Michael Grant Terry y Bill Sage, los villanos, contribuyen a crear la atmósfera de incertidumbre que aborda la segunda mitad de la película y conducen a uno de los grandes elementos en lo que a los antagonistas se refiera, a explicar por qué el más malo puede que no lo sea o a demostrar como una persona puede ser corrompida por el dinero a costa del sufrimiento de otros.

Sin duda, este largometraje de Weiss cuenta una historia dura a través de dos personajes femeninos sólidos. El guion, la producción, el atrezzo y el reparto están en equilibrio, una película que ha sabido ha hecho brillar el presupuesto que tenía y ha sabido cómo emplearlo. Técnicamente hablando, despunta la labor de Bria Dorsen (maquillaje) y Stefania Medeiros (efectos especiales de maquillaje) dando vida a unas heridas de flecha impresionantes, así como el reflejo de la decadencia del lugar, la suciedad y el malestar que expresan Lauren y Rebecca mientras en sus rostros mientras intentan escapar.