‘Vals con Bashir’, el documental animado que combate la guerra con surrealismo

Vals con Bashir 4

Las primeras notas musicales de Vals con Bashir (Ari Folman, 2008) traen ecos de terror y muerte. El dolor aciago de quien carga con todo el peso de la culpa no llega solo, sino que aparece acompañado por una jauría de 26 perros. Cada noche, un exsoldado israelí es perseguido por esa pesadilla recurrente que tiende en los pies de su cama los funestos ladridos del pasado. Cuando Folman escucha la historia de su viejo compañero de armas, comienza a ser asaltado por los interrogantes; ya no se reconoce en los relatos de su amigo ni recuerda su papel en la Guerra del Líbano.

Bashir Gemayel, que da título a este documental animado, fue asesinado mientras daba un discurso en la sede falangista de Beirut Este. Aunque pretendía convertirse en una pieza clave para aliviar las tensiones entre Siria e Israel, de pronto la noticia de su muerte devino el detonante de un genocidio. Pese a que nunca se reveló la cifra exacta, se estima que unos 3000 palestinos fueron masacrados en los campos de refugiados. Las milicias cristianas falangistas firmaron el crimen.

Vals con Bashir se convierte, así, en la terapia psicológica de su director. Situada en la frontera que separa la ficción y el documental, Folman reconstruye la historia a medida que pavimenta sus propias lagunas con los testimonios de su entorno. Estamos, por consiguiente, ante una película expiatoria más que ante un relato fiel a la realidad. Buena cuenta de ello dan los fuegos artificiales de los que hace gala el despliegue técnico del filme.

Vals Im Bashir (2008) / AvaxHome

Con una apuesta estética que mejora conforme avanza la película y con algunas incursiones en el surrealismo que no desmerecen al lado de Buñuel, rompe con la tradición norteamericana en este tipo de producciones. En lugar de ondear banderas o mitificar a los soldados, presenta a sus personajes como antihéroes que no son conscientes de sus actos. Quien pretenda encontrar aquí batallas épicas o nacionalistas empedernidos del estilo de Cuando éramos soldados (Randall Wallace, 2002) o Dunquerque (Cristopher Nolan, 2017), saldrá del cine decepcionado. Disparan, asesinan, huyen y salvan, pero nunca se presenta su labor como una oda a la patria. Se trata de chavales que, una vez han probado el sabor de la sangre, solo quieren regresar a su hogar para tener la oportunidad de olvidar. No todos lo consiguen.

Quizás el mayor problema de la cinta es la ausencia de riesgo más allá de su técnica de animación. Demasiado consciente de su proeza visual, Vals con Bashir pierde cuando la sometes a algunos filtros morales. La condescendencia de los testimonios, sumada al mensaje poco provocador que transmite, sirve para reconfortar el ánimo del protagonista, pero no para profundizar en los recovecos de la culpa. Tras la persecución inicial por parte de aquellos endiablados perros del sueño, ya no hay cabida para otro desnudo integral (ni ético ni emocional) de los protagonistas del suceso.

Pese a que tal vez la película haga bien al no dramatizar en exceso, se echa en falta el punto de vista de alguna de las víctimas palestinas. Por muchas secuelas que queden en ambos bandos, es aquel pueblo y no el israelí quien lleva la cicatriz que deja la guerra tras su paso.

Explore the Ethics of ‘Waltz with Bashir’ In a New Video Essay

En 90 minutos, Vals con Bashir consigue que sus personajes lloren, sufran, amen y bailen. Sin embargo, su verdadero mérito es grabar en la retina del público un gran no a las armas. Es ese acuciante espíritu pacifista el que tanta falta hace en tiempos de un mundo patas arriba que solo ha evolucionado en apariencia, pero no en esencia. La introducción de imágenes reales al final, sin previo aviso, tienen el mismo impacto que un gancho en el estómago. El espectador, aunque sacudido, se levantará de su butaca reconfortado por esa enorme virtud que tiene el cine: inmortalizar errores del pasado para que nadie pueda olvidarlos.


Título original: Waltz with Bashir | Año: 2008 | País: Israel | Director: Ari Folman | Guion: Ari Folman | Música: Max Richter | Fotografía: Animación | Reparto: Animación | Productora: Coproducción Israel-Alemania-Francia | Género: Animación, drama | Fecha de estreno: 20 de febrero de 2009 | Ficha de SensaCine: http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-125077/